Juan Pablo's profileIGLESIA DE CRISTO EN REY...PhotosBlogListsMore Tools Help

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    March 28

    EJEMPLO DE FE

    Josué 24:15

    por: Juan Pablo Martínez

       Y si mal os parece servir a Jehová, escogeos hoy a quién sirváis; si a los dioses a quienes sirvieron vuestros padres, cuando estuvieron al otro lado del río, o a los dioses de los amorreos en cuya tierra habitáis; pero yo y mi casa serviremos a Jehová.

       La mejor decisión que podamos tomar en nuestra vida es la de poner a Dios en primer lugar y servirle conforme a como Él manda en su palabra, y esta es la decisión mas importante porque de ello depende el donde pasaremos nuestra eternidad, si en el cielo con Dios o fuera de su gloria.

       Aprendemos de Josué precisamente esto, el tomo la decisión de juntamente con su casa servir a Dios, no en balde el junto con Caleb y sus familias fueron los únicos en entrar a la tierra prometida de Canaán, no en balde el fue el sucesor de Moisés y quién llevo a Israel hacia la tierra que fluía leche y miel, Josué no era alguien que decía una cosa y hacía otra con sus hechos, el fue congruente, un hombre de fe, un hombre hacedor de la palabra y no tan solo oidor como dice Santiago.

       Josué reto al pueblo de Israel a tomar una decisión o seguían a Dios o a los ídolos y hoy en día Josué nos reta a lo mismo, ¿a quién serviremos, a Dios o........

                          al trabajo?

                          a la familia?

                          a la diversión?

                          a la ociosidad?

                          a mi mismo?

                          a falsas doctrinas?

       Ese reto se nos presenta a diario en vivir una vida de santidad o servir al pecado, pero quisiera enfocarlo a los servicios de adoración y estudio de la iglesia, cada vez que la iglesia se reúne en algún lugar para adorar a Dios o estudiar su palabra ¿que decisión tomamos? ¿estar con la iglesia o quedarnos en casa? ¿estar con la iglesia o ir a trabajar en lo material? ¿estar con la iglesia o quedarnos dormidos?.

       Gracias a Dios por cristianos en el mundo que son como Josué que han decidido el juntamente con su casa servir a Dios en primer lugar, por ello quiero comentar en este espacio sobre la familia Castro Melgoza de San Martín Texmelucan en Puebla; Hace más de 20 años un estudiante de la escuela bíblica de predicadores del instituto Baxter, cuando estaba en la ciudad de México, sembró la semilla de la palabra de Dios en este lugar dando fruto con esta familia, después el instituto se cambia a Honduras y dejaron los estudiantes de ir , sin embargo esta familia en su casa a lo largo de los años hasta ahora se siguen reuniendo cada domingo para adorar a Dios en espíritu y verdad, ellos son el padre de familia Luis Castro Rmz de 73 años, su esposa Carmen Melgoza, sus hijas Isabel,Luisa, Clara, Ana, la hermana Lilia y Antonio de 5 años; Gracias a Dios que así como Josué dijo en su tiempo que el y su casa servirían a Jehová hoy en día hay quienes siguen ese mismo ejemplo. Dios bendiga a esta familia y muchas más que han decidido poner a Dios en primer lugar en sus vidas. 

    LUISAPUEBLA

     

     

     

     

     

                   

     

     

     

     

    March 10

    El poder de la oración St. 5.3-18

     

    ¡ORE!

    “La oración eficaz del justo puede mucho” (Santiago 5.16b). ¡Créalo! ¡Practíquelo! “Elías era  hombre sujeto a pasiones semejantes a las nuestras, y oró fervientemente para que no lloviese, y no llovió sobre la tierra por tres años y seis meses. Y otra vez oró, y el cielo dio lluvia, y la tierra produjo su fruto” (Santiago 5.17–18). ¡El poder de Elías era la oración! ¡La más importante obra de los siervos de Dios es orar!

    ¡Ore primero! Elías oró. Lo que se lee en el griego es interesante: “Oró en sus oraciones”. Elías creía en Dios, así que, por eso oraba. Elías oraba con sinceridad, con pasión! Elías no decía oraciones; oraba en sus oraciones. He aquí otra preciosa idea: “Elías era hombre sujeto a pasiones semejantes a las nuestras” (v. 17). La tendencia nuestra es a hacer “superestrellas” de los héroes bíblicos. Por el contrario, ellos fueron humanos como nosotros. Dios escuchó a Elías; ¡Dios nos escucha a nosotros! “Porque los ojos del Señor están sobre los justos, y sus oídos atentos a sus oraciones” (1 Pedro 3.12). La reina María de Inglaterra decía que ella le temía más a las oraciones de Juan Knox que a un ejército de 10,000 hombres. ¡Hay poder en la oración! ¡Tal poder es nuestro! La oración es de “mucho” provecho —la palabra “mucho” es contraria a la palabra “poco”. ¡La oración impacta a Dios! ¡Dios obra! La oración mueve el brazo que mueve el mundo.

    ¿Qué tan poderosa es la oración? ¿Qué tan poderoso es Dios? Cuando la iglesia de Jerusalén oraba, el lugar en el que se encontraban temblaba (Hechos 4.31). Dios ha prometido hacer más de lo que podemos pedir imaginar (Efesios 3.20). ¿Por qué será que no oramos más? ¿Cuán poderosa sería la iglesia si el poder de Dios se aprovechara? Una iglesia que no ora es una iglesia que no puede. Jamás encontrará una iglesia que esté orando que no sea una iglesia que esté creciendo. ¡Ore primero! ¡Son 32,000 las promesas de Dios que se encuentran en la Biblia!

    Dios oye y contesta la oración. Todas las promesas que Dios hace, él las cumple. Elías oró, y no llovió; oró nuevamente, y llovió. En ambas oraciones estaba incluido el diario vivir. La lluvia de Palestina venía del Mediterráneo. Elías sabía en qué dirección mirar. Sí, hay problemas involucrados en poder ver la providencia especial de Dios. Dios mismo es un misterio. Elías estaba involucrado con gente real en su diario vivir. ¡Dios obra con los hombres en sus vidas diarias! ¡Qué gran Dios! La oración es, ya sea, el más grande poder, o el más grande fraude. Cuando obramos, somos nosotros los que obramos; cuando oramos, ¡es Dios el que obra!

    Nuestro poder espiritual está a merced de nuestras oraciones. La mejor manera de poner a un cristiano sobre sus

    pies es poniéndolo de rodillas. Los cristianos deben acercarse a la vida enfocando sus poderes, no sus problemas. Los cristianos que no oran, perecen. La iglesia del Nuevo Testamento fue una iglesia que oraba (Hechos 2.42; 4.23–31). Satanás no le teme ni a los estudios, ni a los sermones, ni a la obra que están ayunos de oración. Se ríe de nuestra obra y se burla de nuestra sabiduría, pero tiembla cuando oramos. Hay poder en la oración. Créalo.

    oración

                                                * Tomado de la revista La verdad para Hoy